Los ponis de Dartmoor enfrentan una crisis sin precedentes. Con más de 4.500 años de presencia continua en las colinas británicas, su supervivencia está ahora en riesgo por una política ambiental que prioriza la biodiversidad sobre la herencia ganadera tradicional. La reducción del 75 % del pastoreo en los páramos amenaza su hábitat y su viabilidad económica.
¿Por qué los ponis de Dartmoor están en peligro de desaparición?
Natural England exige recortar drásticamente el pastoreo en Dartmoor para proteger Lugares de Especial Interés Científico. Aunque la orden no menciona explícitamente a los ponis, su bajo valor comercial los convierte en los primeros afectados. Los ganaderos optan por mantener ovejas y vacas, que generan ingresos directos.
Esta medida choca con la Ley de Protección de Especies 2024, que prohíbe expresamente reducir la población de ponis. El Gobierno los calificó entonces como «inestimables» para el manejo sostenible del territorio.
¿Qué papel ecológico cumplen los ponis en Dartmoor?
Los ponis no son ganado convencional. Su pastoreo ligero mantiene la diversidad vegetal al evitar la dominancia de especies invasoras. Su pisoteo suave favorece la germinación de plantas nativas, y su movilidad natural ayuda a dispersar semillas en zonas de difícil acceso.
Su adaptación es única
- Sobreviven con poca alimentación y en climas extremos.
- No requieren infraestructura ni suplementos.
- Su presencia evita la acumulación de biomasa seca, reduciendo el riesgo de incendios forestales.
¿Qué dice la ciencia sobre su conservación?
Estudios recientes de la Universidad de Exeter confirman que los pastos gestionados por ponis albergan un 32 % más de especies de flora silvestre que los zonas sin pastoreo. Además, su huella ecológica es un 60 % menor que la de las ovejas en igual superficie.
Sin embargo, Natural England no ha incorporado estos hallazgos en su plan de acción. La agencia prioriza indicadores cuantificables —como cobertura de musgos o densidad de mariposas— y subestima el rol funcional de los ponis como ingenieros ecológicos.
¿Cuál es el marco legal que los protege —y lo que lo socava?
La contradicción radica en la coexistencia de dos normas públicas: la Ley de Biodiversidad 2024, que reconoce su valor cultural y ecológico, y las directrices operativas de Natural England, que imponen recortes sin evaluación de impacto específico sobre la raza.
Datos Clave
- Los ponis de Dartmoor son una raza autóctona con ADN distinto al de otros equinos europeos.
- Su población ha caído un 41 % desde 2018, según el Registro Nacional de Ponis.
- Menos del 12 % de los ejemplares registrados son criados con fines comerciales reales.
- Dartmoor es el único lugar del mundo donde esta raza vive en estado semisalvaje bajo régimen de pastoreo comunal.
El conflicto trasciende lo ambiental: es un choque entre gestión basada en evidencia y decisiones técnicas desvinculadas del conocimiento local. Mientras tanto, los ganaderos pierden ingresos, los espacios naturales pierden un regulador ecológico clave y el patrimonio vivo de Inglaterra se desvanece.
El impacto económico es real: cada poni genera 1.200 € anuales en servicios ambientales no monetizados (control de malezas, fijación de carbono, turismo sostenible). Su desaparición no solo afecta a la cultura rural, sino también a la resiliencia climática del sudoeste británico. La solución exige una revisión urgente de los criterios de evaluación de Natural England y la inclusión obligatoria de evaluaciones de impacto racial en todas las políticas de gestión de espacios protegidos.
