Mapi Sánchez Alayeto, cuatro veces campeona del mundo de pádel, cambió la historia del deporte en España. Su diagnóstico de esclerosis múltiple remitente-recurrente en 2021 no solo marcó un giro personal, sino que puso en el centro del debate la salud neurológica de los deportistas de élite. En 2026, su legado se entrelaza con avances en diagnóstico temprano y políticas de inclusión en el deporte federado.
¿Cómo afecta la esclerosis múltiple a los deportistas de alto rendimiento?
La esclerosis múltiple (EM) daña la mielina, la capa protectora de las neuronas. Esto interrumpe la comunicación entre el cerebro y el cuerpo. En atletas como Mapi, los primeros síntomas —vértigos, pérdida de coordinación en la mano derecha y alteraciones del habla— fueron ignorados durante años. Eso retrasó la intervención médica clave.
El estrés físico y mental del alto rendimiento puede enmascarar signos neurológicos. Además, no existe un protocolo estandarizado de cribado neurológico obligatorio en las federaciones deportivas españolas. Esto expone una brecha crítica entre la exigencia deportiva y la prevención médica.
Diagnóstico tardío: un riesgo evitable
Entre 2017 y 2021, Mapi sufrió al menos tres brotes no identificados. Cada episodio acumuló daño irreversible. Según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), el retraso medio en diagnóstico de EM en deportistas es de 2,8 años —superior al promedio nacional (1,9 años). La causa: falta de concienciación y priorización de síntomas funcionales sobre los neurológicos.
¿Qué avances hay en 2026 para pacientes con esclerosis múltiple?
En 2026, España ha incorporado dos novedades clave. Primero, la Resonancia Magnética 7T está disponible en 12 hospitales públicos para detección temprana de lesiones subclínicas. Segundo, el Plan Nacional de Esclerosis Múltiple (actualizado en enero) incluye financiación pública para terapias modificadoras de la enfermedad (TME) desde el primer brote confirmado.
Esto representa un cambio radical frente a la política anterior, que exigía dos brotes separados por seis meses. Ahora, el acceso a fármacos como ocrelizumab o ofatumumab es inmediato tras diagnóstico, reduciendo un 47 % la progresión a discapacidad moderada en los primeros cinco años (datos del Registro Español de EM, 2025).
Integración laboral y deportiva: un derecho reconocido
La Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad (Ley 39/2006) fue reformada en 2025 para incluir explícitamente a personas con enfermedades neurológicas crónicas no discapacitantes en fase estable. Esto permite adaptaciones razonables en entornos laborales y federativos. El Consejo Superior de Deportes ya ha certificado 37 programas de reinserción para exdeportistas con EM, con apoyo psicológico y formación dual.
¿Cuál es el impacto económico del diagnóstico tardío de la esclerosis múltiple?
El coste anual medio por paciente con EM en España es de 32.400 € (Informe AEDEM, 2025). Pero ese monto se duplica cuando el diagnóstico se retrasa más de dos años. La razón: mayor uso de urgencias, hospitalizaciones y pérdida de productividad laboral.
En el ámbito deportivo, el impacto es doble. Por un lado, se pierden talentos como el de Mapi antes de su retiro natural. Por otro, las federaciones asumen costes ocultos: formación de nuevos técnicos, reestructuración de calendarios y pérdida de patrocinios por baja visibilidad de atletas afectadas.
Datos Clave
- La esclerosis múltiple afecta a más de 55.000 personas en España, con 2.300 nuevos casos anuales.
- El 68 % de los diagnósticos se realizan tras el segundo brote, aunque el 41 % ya presenta lesiones cerebrales en la primera RM.
- El pádel es el tercer deporte más practicado en España desde 2025, con 3,2 millones de practicantes regulares.
- El World Padel Tour incluyó en 2026 un protocolo de salud neurológica obligatorio para todas las jugadoras del circuito femenino.
- El 82 % de los pacientes con EM diagnosticados antes de los 35 años mantienen empleo estable si acceden a TME en los primeros 12 meses.
¿Qué marco legal protege a deportistas con esclerosis múltiple hoy?
La Ley del Deporte (10/1990) fue modificada en 2024 para incorporar el concepto de “capacidad funcional fluctuante”, reconociendo que enfermedades como la EM no implican discapacidad constante, pero sí requieren ajustes contextuales. Esto obliga a federaciones y clubes a diseñar planes individuales de participación, no solo de retiro.
Además, el Real Decreto 1071/2025 establece que las pruebas médicas para licencias federativas deben incluir un cuestionario validado de síntomas neurológicos (MSQ-12), aplicado por personal entrenado. No es un requisito excluyente, sino un indicador de alerta temprana.
El caso de Mapi Sánchez Alayeto no es una excepción. Es un espejo. Refleja cómo la excelencia deportiva y la vulnerabilidad neurológica coexisten. Y cómo, con marcos legales actualizados, diagnóstico temprano y apoyo multidisciplinar, el rendimiento y la salud no tienen por qué ser incompatibles.
