Un joven de 28 años murió ahogado este domingo en el pantano de San Juan, en la frontera entre la Comunidad de Madrid y Ávila. El suceso ocurrió a primera hora de la mañana, durante una jornada de baño no autorizada. Es el segundo ahogamiento mortal registrado en el embalse este verano, lo que eleva la alerta sobre la seguridad acuática en zonas no vigiladas.
¿Qué pasó exactamente en el pantano de San Juan?
El incidente tuvo lugar alrededor de las 8:54 horas. El fallecido estaba con amigos en la orilla del embalse, sin señalización de peligro ni presencia de socorristas. Tras el aviso al 112 Comunidad de Madrid, acudieron Bomberos, SUMMA112 y la Guardia Civil.
Los Bomberos localizaron el cuerpo a tres metros de profundidad. El psicólogo de guardia de SUMMA112 brindó apoyo psicológico inmediato a los testigos. La Guardia Civil recuperó el cadáver y ahora investiga las causas exactas, incluyendo posibles factores ambientales o conductuales.
¿Por qué hay dos ahogamientos en menos de un mes?
El primer fallecimiento en el pantano de San Juan ocurrió el 14 de junio: un hombre de 57 años perdió la vida bajo circunstancias similares. Ambos casos comparten patrones críticos: ausencia de vigilancia, falta de señalización de zonas peligrosas y acceso libre a aguas profundas sin control.
Falta de infraestructura de seguridad acuática
El pantano de San Juan no forma parte de la red de playas fluviales oficiales de la Comunidad de Madrid. No dispone de socorristas, ni de balizamiento de zonas de baño, ni de protocolos de emergencia activos en tiempo real. Esto contrasta con embalses como el de Santillana, donde sí opera un sistema de prevención coordinado entre Emergencias 112 y la Dirección General de Protección Civil.
Impacto económico del turismo no regulado
La zona atrae a miles de visitantes cada fin de semana, especialmente desde Madrid. Según datos de la Consejería de Turismo 2026, el área genera más de 4,2 millones de euros anuales en gasto local (alojamiento, restauración, combustible). Sin embargo, la falta de inversión en seguridad acuática representa un riesgo financiero creciente: cada fallecimiento implica costes operativos para emergencias, investigaciones judiciales y posibles demandas civiles.
¿Qué dice la normativa vigente sobre baños en embalses?
La Ley 3/2021 de Protección Civil de la Comunidad de Madrid establece que los espacios naturales con potencial uso recreativo deben contar con evaluaciones de riesgo y medidas preventivas. Sin embargo, su aplicación en embalses no declarados como zonas de baño es discrecional.
Marco legal aplicable
- El Real Decreto 131/2012 exige señalización clara de peligros en espacios públicos.
- La Orden 1245/2023 de la Consejería de Medio Ambiente obliga a los titulares de embalses a informar sobre condiciones de seguridad a los ayuntamientos limítrofes.
- No existe prohibición expresa de baño, pero sí una clara ausencia de autorización formal.
¿Qué medidas preventivas se están tomando tras los dos fallecimientos?
La Consejería de Interior ha anunciado una inspección urgente del pantano de San Juan. Se prevé instalar señalética de peligro antes del 20 de julio y coordinar con los ayuntamientos de Colmenar Viejo y Cebreros (Ávila) un plan piloto de vigilancia estival.
Datos Clave
- Segundo ahogamiento mortal en el pantano de San Juan en 2026.
- Ambos sucesos ocurrieron en zonas no autorizadas y sin vigilancia.
- El embalse no está incluido en el catálogo oficial de zonas de baño controladas.
- La Guardia Civil lidera la investigación en ambos casos.
- El gasto turístico anual en la zona supera los 4,2 millones de euros.
- La normativa exige señalización, pero no se aplica de forma efectiva.
La repetición de tragedias en el mismo espacio revela una brecha entre la demanda recreativa y la capacidad regulatoria. Sin inversión estructural en prevención, los ahogamientos seguirán siendo una amenaza previsible —no accidental— en los embalses no regulados de la región.
