La comunidad de buceo y fotografía submarina de Canarias se encuentra de luto tras la trágica muerte de Sergio Hanquet, un destacado fotógrafo marino y defensor del patrimonio natural subacuático del Archipiélago. A los 64 años, Hanquet perdió la vida mientras buceaba, una actividad que no solo definió su carrera profesional, sino que también fue su gran pasión personal. El suceso, que ocurrió en la tarde del lunes, fue confirmado por las autoridades en la madrugada del martes, generando una profunda consternación entre sus amigos y colegas.
### Un Compromiso con el Océano
Sergio Hanquet, originario de Bélgica, se trasladó a Tenerife a una edad temprana y rápidamente se convirtió en un referente en el ámbito de la fotografía submarina. Desde su llegada a la isla, desarrolló un vínculo emocional con el océano, que se tradujo en más de cuatro décadas de trabajo documentando la vida marina de Canarias. Su primera visita a la isla fue a los 14 años, y a los 23 decidió establecerse definitivamente en el sur de Tenerife, donde comenzó a capturar la belleza de los fondos marinos.
A lo largo de su carrera, Hanquet se destacó por su habilidad para retratar la biodiversidad marina de la región, especialmente en lugares emblemáticos como Palm-Mar, que él y su amigo Juan Francisco Reverón apodaron “el gran azul”. Su trabajo no solo fue un testimonio visual de la riqueza natural de las aguas canarias, sino que también sirvió como un llamado a la conservación de estos ecosistemas. Las imágenes de Hanquet han sido publicadas en libros, revistas especializadas y exposiciones, y han contribuido a la sensibilización sobre la importancia de proteger el medio ambiente marino.
La sensibilidad de Hanquet para capturar la luz, el color y los momentos fugaces de la vida submarina lo convirtió en un maestro en su campo. Su trabajo ha sido utilizado por diversas organizaciones y colectivos que luchan por la conservación marina, convirtiéndose en un símbolo de la necesidad de cuidar y preservar nuestros océanos.
### Un Hombre de la Comunidad
Más allá de su faceta como fotógrafo, Sergio Hanquet era una figura muy querida en su comunidad. Hasta hace poco, regentaba la dulcería El Artesano en Los Cristianos, un lugar de encuentro habitual para los residentes y visitantes. Su carácter amable y generoso dejó una huella imborrable en quienes lo conocieron. Aquellos que tuvieron la suerte de compartir momentos con él destacan su humildad y su capacidad para inspirar a otros a través de su amor por el mar.
La noticia de su fallecimiento ha generado una ola de tributo en las redes sociales y entre sus amigos, quienes recuerdan no solo su talento como fotógrafo, sino también su compromiso con la conservación del océano. Juan Francisco Reverón, compañero de buceo y amigo cercano, recibió la triste noticia mientras se encontraba en Maldivas, un lugar que también representa la pasión que ambos compartían por el buceo.
La pérdida de Sergio Hanquet deja un vacío en la comunidad de buceo y fotografía submarina de Canarias. Su legado no solo se encuentra en las imágenes que capturó, sino también en la conciencia colectiva que ayudó a crear sobre la importancia de proteger nuestros océanos. El “gran azul” que tanto amó y documentó ahora se queda sin su mayor cronista, un hecho que resuena profundamente entre aquellos que valoran la belleza y la fragilidad de la vida marina.
La comunidad de buceo y fotografía submarina de Canarias se une en un sentido homenaje a Sergio Hanquet, un verdadero guardián de las profundidades que dedicó su vida a mostrar la magnificencia del océano y a abogar por su conservación. Su trabajo y su espíritu vivirán en las aguas que tanto amó, y su legado perdurará en las generaciones futuras de fotógrafos y conservacionistas que continúan su misión de proteger el patrimonio natural de las islas.
