Barcelona alberga 69 masías aún visibles, muchas ocultas entre calles urbanas, escuelas y centros cívicos. Estas construcciones son testigos de un Pla de Barcelona anterior al asfalto, a la industrialización y a la absorción de municipios como Sarrià o Horta. Su conservación revela una capa esencial del patrimonio arquitectónico y social de la ciudad.
¿Qué son las masías de Barcelona y por qué siguen existiendo en pleno entorno urbano?
Las masías eran unidades productivas rurales: viviendas, graneros, establos y campos integrados en un mismo espacio. Su arquitectura era funcional, robusta y adaptada al terreno. Con la expansión urbana del siglo XIX y XX, muchas quedaron rodeadas por edificios, pero no desaparecieron. Algunas se transformaron en escuelas, centros cívicos o restaurantes, conservando su esencia estructural.
¿Cómo se seleccionaron las 69 masías incluidas en la guía oficial?
El colectivo El globus vermell, con apoyo del Ayuntamiento de Barcelona y Barcelona 2026, Capital Mundial de la Arquitectura, aplicó un criterio mixto: reconocibilidad formal y trazabilidad histórica. Se priorizaron edificios cuya planta, fachada o volumetría aún evocan claramente su origen rural. No se incluyeron estructuras demasiado remodeladas, donde la identidad original se perdió por completo.
¿Por qué esta guía forma parte de una colección temática más amplia?
La publicación es el título número 13 de una serie iniciada hace una década por el colectivo. Cada guía explora una dimensión distinta de la ciudad: estilos arquitectónicos, barrios históricos, tipologías edilicias o períodos constructivos. La masía fue elegida por su baja visibilidad cultural, pese a su relevancia en la formación del territorio metropolitano.
¿Qué impacto tiene la recuperación de estas masías en la política urbana actual?
La guía no es solo un catálogo: es una herramienta de gestión patrimonial activa. En 2026, Barcelona lidera la agenda global de arquitectura sostenible. Reconocer las masías refuerza estrategias de reutilización adaptativa, reducción de demolición y fomento de la arquitectura de bajo impacto. Económicamente, su rehabilitación impulsa empleo local especializado y turismo de patrimonio lento.
¿Qué marco legal protege hoy estas construcciones?
No todas las masías tienen protección específica. Algunas están incluidas en el Inventario del Patrimonio Arquitectónico de Barcelona (IPAB). Otras, aunque no catalogadas, gozan de protección indirecta por estar ubicadas en Áreas de Especial Protección del Patrimonio Urbano (AEPUs) o dentro de bienes integrantes del Pla General Metropolità. La nueva Ley de Patrimonio Cultural de Cataluña (2023) refuerza la obligación municipal de identificar y valorar edificaciones preindustriales.
Datos Clave
- La guía recoge 69 masías verificables en el término municipal de Barcelona.
- Fue editada por El globus vermell, con financiación del Ayuntamiento y Barcelona 2026.
- Forma parte de una colección de 13 guías temáticas sobre arquitectura barcelonesa.
- La mayoría de las masías están hoy reutilizadas como centros cívicos, escuelas o espacios culturales.
- Su estudio aporta evidencia física para políticas de transición urbana justa y memoria territorial.
El reconocimiento de estas estructuras no es un ejercicio nostálgico. Es una lectura crítica del suelo urbano: cada masía es una prueba de que la ciudad no se construyó sobre la nada, sino sobre capas de trabajo, tierra y comunidad. Su visibilidad actual forma parte de una apuesta por una planificación urbana con memoria, donde lo rural no es lo opuesto a lo urbano, sino su antecedente necesario y su recurso estratégico.
