La Delegación de la Generalitat en Madrid ha iniciado un proceso significativo que marca un nuevo capítulo en su historia. Tras dos décadas en la emblemática calle Alcalá, la delegación se ve obligada a mudarse a un nuevo espacio en la calle Ourense, en el barrio de Tetuán, debido a la finalización del contrato de alquiler. Este cambio, que se espera que se materialice a principios de 2026, no es solo una cuestión de reubicación, sino que también refleja un deseo más profundo de la Generalitat de establecer una presencia permanente y significativa en la capital española.
### Un nuevo comienzo en Tetuán
La mudanza a Tetuán es solo una solución temporal. La Generalitat, bajo la dirección de Salvador Illa, ha manifestado su intención de adquirir un inmueble en propiedad que sirva como sede permanente. La decisión de buscar un nuevo espacio se basa en la necesidad de contar con un lugar que no solo sea funcional, sino que también represente la importancia de Catalunya en el contexto político y cultural de España. La exalcaldesa de l’Hospitalet, Núria Marín, quien dirige la delegación, ha subrayado que “no tiene sentido que la Generalitat no tenga en Madrid el lugar que le corresponde”.
El nuevo inmueble, que se busca adquirir por un presupuesto de 27.131.200 euros, debe estar ubicado en el centro de Madrid, preferiblemente en barrios como Recoletos, Goya, Castellana o Lista. La Generalitat ha especificado que el espacio debe ser adecuado para albergar no solo las dependencias de la delegación, sino también la emblemática librería Blanquerna, un punto de encuentro cultural y social para los catalanes en la capital. Además, se requiere un espacio residencial y al menos seis plazas de garaje, lo que añade un nivel de complejidad a la búsqueda.
### Desafíos en el mercado inmobiliario
El proceso de adquisición no será sencillo, especialmente considerando el actual estado del mercado inmobiliario en Madrid. La especulación y la alta demanda de propiedades en el centro de la ciudad complican la búsqueda de un inmueble que cumpla con todos los requisitos establecidos en el pliego de la licitación. La experiencia previa de la delegación, que perdió su sede en la calle Alcalá debido a la compra del edificio por un grupo asegurador que decidió no renovar el alquiler, resalta la dificultad de encontrar un espacio adecuado en un entorno tan competitivo.
La Generalitat ha establecido que el inmueble debe tener una superficie entre 2.085 m² y 2.605 m², con un enfoque en que la mayor parte de este espacio se destine a las dependencias de la delegación y la librería. La necesidad de un espacio residencial y de aparcamiento también añade una capa adicional de complejidad a la búsqueda. La delegación tiene hasta el 19 de enero de 2026 para recibir ofertas, y aunque son conscientes de los desafíos, consideran que es crucial adquirir un inmueble adecuado para fortalecer su presencia institucional en Madrid.
### Un futuro con visión
La mudanza a Tetuán y la búsqueda de un nuevo inmueble son parte de una estrategia más amplia del Govern para revitalizar la actividad de la delegación en Madrid. Desde la llegada de Illa a la presidencia, se ha enfatizado la importancia de potenciar las relaciones políticas, económicas y culturales con la capital. La Generalitat busca ser vista como un territorio atractivo, no solo para los catalanes que residen en Madrid, sino también para los madrileños.
El objetivo es crear un espacio que fomente la interacción y el intercambio cultural, así como fortalecer las relaciones mediáticas y políticas. La discreción en las relaciones es clave, y la Generalitat está comprometida a trabajar en este sentido. La delegación, que actualmente cuenta con un equipo de aproximadamente 20 personas, también alberga la sede madrileña de la Agència per la Competitivitat de l’Empresa y la oficina Turisme de Catalunya Madrid, lo que subraya su papel en la promoción de Catalunya en la capital.
La búsqueda de un nuevo hogar en Madrid es, por lo tanto, más que una simple cuestión logística. Es un paso hacia la consolidación de la presencia de Catalunya en el corazón de España, un esfuerzo por recuperar el terreno perdido y reafirmar su papel como motor económico y cultural en el país. La Generalitat está decidida a no solo encontrar un espacio físico, sino a establecer un símbolo de su compromiso con la comunidad catalana en Madrid y con el resto de España. La mudanza a Tetuán es solo el primer paso en un viaje que, aunque lleno de desafíos, promete ser fundamental para el futuro de la delegación y de Catalunya en su conjunto.
