El último estudio de AQU Catalunya sobre inserción laboral de titulados universitarios revela una transformación profunda en cómo los jóvenes acceden al empleo. Analiza a 26.000 graduados de hace tres años. Muestra que las redes familiares ya no garantizan contratos. En su lugar, prácticas curriculares, competencias técnicas y formación dual marcan la diferencia. La inflación sigue erosionando salarios reales, pese al aumento nominal. Y el talento se queda: más del 70 % de los titulados permanece en Catalunya tras graduarse.
¿Ha desaparecido el enchufe como vía de acceso al empleo?
Sí. El estudio confirma que la influencia de los contactos familiares ha perdido peso decisivo. Solo el 12 % de los graduados señala haber conseguido su primer empleo gracias a una recomendación familiar. En cambio, el 63 % atribuye su contratación a prácticas profesionales realizadas durante la carrera. Este cambio es más acusado en grados STEM: Ingeniería, Informática y Biotecnología.
El valor real de las prácticas
- Las prácticas en empresas con convenio universitario duplican las probabilidades de contratación indefinida.
- El 41 % de los titulados con prácticas remuneradas firmó su primer contrato dentro de los tres meses posteriores a la titulación.
- Las prácticas no remuneradas reducen un 30 % las posibilidades de contrato estable en los primeros 12 meses.
¿Qué impacto tiene la inflación en los salarios de los titulados?
Los graduados de 2026 ganan un 5,2 % más que los de 2023, pero un 8,7 % menos en términos reales que los de 2011. El IPC acumulado desde 2021 supera el 22 %. Esto explica por qué el 68 % de los jóvenes afirma no poder acceder a la vivienda en alquiler en ciudades como Barcelona o Girona, pese a tener contrato.
Brecha salarial persistente
- En Medicina, la diferencia salarial entre hombres y mujeres es de 480 euros mensuales en puestos equivalentes.
- En Ingeniería Civil, la brecha alcanza los 470 euros.
- Solo el 29 % de los titulados en carreras técnicas son mujeres, lo que refuerza la segregación horizontal y vertical.
¿Por qué los dobles grados no garantizan doble empleabilidad?
Los titulados en doble grado encuentran trabajo un 22 % antes que sus pares. Pero el 89 % lo hace exclusivamente en una de las dos ramas cursadas. La especialización temprana sigue siendo clave. Un doble grado en Derecho y ADE no se traduce en doble oferta laboral: el 76 % trabaja solo en el ámbito jurídico o solo en el financiero.
Nuevas formas de formación continua
- El 34 % de los másteres se cursa de forma online.
- El 58 % de los estudiantes matriculados en másteres lo hace mientras trabaja a jornada completa.
- La tasa de abandono de másteres presenciales es un 27 % superior a la de los formatos híbridos.
¿Dónde se queda el talento universitario tras graduarse?
Contrario a la narrativa de la fuga de cerebros, el 73 % de los titulados permanece en Catalunya tres años después de graduarse. Además, el 42 % de los estudiantes extranjeros que completaron sus estudios en universidades catalanas siguen residiendo y trabajando en la región. Solo el 18 % de los catalanes se marcha al extranjero en ese mismo periodo.
Datos Clave
- El 63 % de los primeros empleos provienen de prácticas curriculares.
- La brecha salarial de género alcanza los 480 euros en Medicina.
- El 34 % de los másteres se cursa online.
- El 73 % de los titulados se queda en Catalunya tras graduarse.
- La inflación ha reducido un 8,7 % el poder adquisitivo salarial frente a 2011.
El estudio se enmarca en el Pla Estratègic d’Ocupabilitat Universitària 2025–2027, impulsado por la Generalitat. Desde 2024, los convenios de prácticas están regulados por el Decreto 127/2024, que exige remuneración mínima y cobertura de la Seguridad Social. Económicamente, la retención de talento universitario aporta 1.200 millones de euros anuales al PIB catalán, según el Institut d’Estudis Regionals. Legalmente, la nueva normativa obliga a las empresas a registrar todas las prácticas en el Sistema Integrat de Pràctiques Universitàries (SIPU), garantizando transparencia y control de abusos.
