Mabu Group nace de la fusión entre Ollé Bertrán y Sh Group, dos inmobiliarias catalanas con 35 millones de euros en facturación conjunta. La operación refleja una tendencia creciente de consolidación en el sector, impulsada por la necesidad de escala, innovación y resiliencia ante regulaciones como la reserva del 30% para Vivienda de Protección Oficial (VPO). Impacta directamente en propietarios, arrendadores y emprendedores del sector inmobiliario.
¿Qué implica la fusión de Ollé Bertrán y Sh Group para el mercado inmobiliario?
La creación de Mabu Group no es solo una suma de activos. Es una estrategia de consolidación estratégica en un sector marcado por la presión regulatoria y los costes crecientes. La nueva sociedad gestiona 7.000 inmuebles y 600 comunidades de propietarios. Su estructura de holding permite mantener las marcas originales, lo que asegura continuidad operativa y confianza de clientes.
Esta fusión responde a una realidad económica: la rentabilidad en Barcelona se ha erosionado. La obligatoriedad de destinar el 30% de nuevas promociones a VPO —sumada al alza de costes de construcción y licencias— reduce los márgenes. Por eso, Mabu Group apuesta por expandirse a Madrid y reforzar su promotora con 50 viviendas anuales, priorizando zonas como el Garraf y el Empordà.
¿Cómo influye la fusión en las finanzas personales de propietarios y arrendadores?
Los propietarios de fincas y comunidades gestionadas por ambas firmas ahora acceden a una plataforma unificada con mayor capacidad tecnológica. Mabu Group impulsa una incubadora de proptechs, lo que acelerará la digitalización de servicios: cobros automáticos, mantenimiento predictivo y gestión remota de incidencias.
Para los arrendadores, la integración de Sh Group —especializada en alquiler turístico— con la red de Ollé Bertrán ofrece nuevas opciones de comercialización. Pero también implica mayor exigencia: cumplimiento de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), normativa autonómica sobre vivienda turística y obligaciones fiscales en régimen de estimación directa.
¿Qué marco legal regula esta fusión y sus implicaciones?
La operación se enmarca en la Ley de Sociedades de Capital y la normativa de competencia de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Al no superar los umbrales de notificación obligatoria, no requirió autorización previa. Sin embargo, sí está sujeta a control fiscal por la Agencia Tributaria, especialmente en la valoración de activos inmobiliarios y la transmisión de carteras.
Además, la actividad de Mabu Group debe alinearse con la Ley Catalana de Vivienda, que limita los precios de alquiler en zonas tensionadas y exige transparencia en la gestión de comunidades. El Consorci de la Zona Franca, por su parte, sigue monitoreando el impacto de operaciones como esta en la innovación del sector.
¿Por qué la confianza fue clave en esta fusión?
Joan Ollé y Eduard Itoiz no eran solo socios: eran amigos con más de 20 años de colaboración previa en Grupo Alminut. Esa confianza previa redujo los riesgos de integración cultural y operativa. En un sector donde la reputación y la gestión de relaciones son intangibles críticos, la cohesión entre los equipos directivos aceleró la toma de decisiones y la alineación estratégica.
¿Qué papel juega la innovación en Mabu Group?
La incubadora de proptechs no es un mero eslogan. Busca desarrollar soluciones para automatizar la gestión de comunidades, optimizar el mantenimiento de edificios y mejorar la experiencia del inquilino. Esto reduce costes operativos y mejora la rentabilidad para los propietarios. También abre oportunidades para emprendedores tecnológicos que buscan validar sus productos en entornos reales y regulados.
Datos Clave
- Facturación agregada: 35 millones de euros anuales.
- Beneficio bruto: 10 millones de euros.
- Cartera gestionada: 7.000 inmuebles, 600 comunidades y +20.000 clientes.
- Objetivo promotor: 50 viviendas de obra nueva al año, fuera de Barcelona.
- Marco regulatorio clave: Ley Catalana de Vivienda, Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) y normativa de VPO.
- Iniciativa tecnológica: Incubadora de proptechs vinculada al Consorci de la Zona Franca.
