Josep Raventós Mestres, corredor de vinos de 53 años y descendiente de una familia vitivinícola de Vilafranca del Penedès, ha entrado en la carrera presidencial de la DO Cava en el último minuto. Su anuncio, hecho a pocas horas de la votación del 11 de junio de 2026, refleja una urgencia sectorial palpable. El cava enfrenta una crisis estructural: caída del consumo, sequía extrema y desacuerdos institucionales arrastrados por años.
¿Por qué la candidatura de Raventós llega en ‘tiempo de descuento’?
Raventós reconoce que su decisión fue “algo precipitada”, pero subraya que fue “muy meditada”. No había cerrado su programa ni consolidado alianzas con los 12 vocales electorales, que decidirán el nuevo presidente. Su postulación responde a una percepción clara: el sector está “en la UCI”. La falta de consenso, la erosión de la cuota de mercado y la presión climática han convertido la elección en una prueba de supervivencia institucional.
¿Qué propone Raventós para enderezar la DO Cava?
Raventós apuesta por la gobernanza colaborativa. Insiste en que “el presidente no puede hacer nada sin consensuar su programa con los 12 vocales”. Su enfoque no es autoritario, sino de puente: busca “acercar posturas” entre grandes elaboradores y pequeños viticultores. Para él, la cadena de valor debe ser sostenible para todos: “del elaborador más grande al viticultor más pequeño, toda la cadena debe poder ganarse la vida”.
Prioridad climática y productiva
La sequía ha diezmado las cosechas en el Penedès, región clave de la DO Cava. Raventós vincula la crisis productiva con la falta de inversión en adaptación: riego sostenible, variedades resistentes y apoyo técnico a pequeños viticultores. No propone soluciones aisladas, sino un plan integrado con el Consorci de la Zona Franca, que ya impulsa proyectos de innovación agroalimentaria en Cataluña.
Reforma institucional y transparencia
Raventós critica los “problemas enquistados que no se han afrontado mientras las cosas han ido relativamente bien”. Se refiere a la falta de actualización de los estatutos de la DO, la opacidad en la distribución de ayudas y la debilidad de los mecanismos de control de calidad. Su candidatura exige una revisión legal urgente del marco regulatorio, alineada con el Reglamento UE 1308/2013 sobre organizaciones de productores.
¿Cuál es el impacto económico real del cava en 2026?
El cava representa más del 12 % de las exportaciones agroalimentarias de España. Sin embargo, en 2025 su facturación cayó un 8,3 % interanual, según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. La pérdida de cuota en mercados clave como Alemania y Reino Unido se acentuó por la competencia del prosecco y la percepción de sobreoferta de productos genéricos. La crisis afecta directamente a más de 32.000 empleos directos e indirectos.
Datos Clave
- La DO Cava agrupa a más de 250 bodegas y 35.000 hectáreas de viñedo
- El 72 % de la producción se destina a exportación, pero el crecimiento se estancó en 2025
- La sequía redujo la cosecha 2025 en un 31 % respecto a la media quinquenal
- El 44 % de los viticultores asociados tienen más de 65 años: hay una urgente necesidad de relevo generacional
- El presupuesto anual de la DO Cava supera los 4,2 millones de euros, financiados por tasas a productores
¿Qué marco legal regula la elección presidencial de la DO Cava?
La elección se rige por el Real Decreto 1378/2012, que regula las Denominaciones de Origen Protegidas. Los 12 vocales son elegidos por tres colegios: viticultores (5), elaboradores (5) y expertos designados por el Gobierno (2). La votación del 11 de junio de 2026 es vinculante y requiere mayoría absoluta. Cualquier impugnación debe presentarse ante la Dirección General de Calidad Alimentaria en menos de 72 horas posteriores a la proclamación.
La candidatura de Raventós no es solo una alternativa personal. Es un síntoma de una transformación forzada: el cava ya no puede depender de su historia. Necesita innovación enológia, finanzas personales sostenibles para viticultores, y una gobernanza transparente que restituya la confianza del mercado. Su llegada tardía no es un defecto: es una señal de que el sector ha dejado de postergar lo inevitable.
