Dos hombres judíos sufrieron heridas graves tras ser apuñalados en Golders Green, una zona del norte de Londres con alta concentración comunitaria judía. La policía británica detuvo a un hombre de 45 años acusado de doble intento de asesinato. El caso se investiga como presunto delito de odio antisemita, en un contexto de aumento de incidentes similares en el Reino Unido. Las autoridades locales y nacionales han reaccionado con contundencia política y operativa.
¿Qué ocurrió exactamente en Golders Green?
El ataque tuvo lugar el miércoles 29 de abril de 2026. Según la organización comunitaria Shomrim, testigos vieron a un hombre corriendo con un cuchillo por Golders Green Road. Intentó agredir a ciudadanos judíos en dos ubicaciones distintas: frente a tiendas comerciales y en una calle lateral cercana a una sinagoga.
Los agentes de Shomrim intervinieron con una pistola eléctrica, logrando inmovilizar al agresor antes de que causara más daños. Las víctimas fueron trasladadas por Hatzola, una organización de emergencias médica voluntaria de la comunidad judía. Ambos hombres reciben tratamiento por heridas graves.
¿Cómo se está investigando el caso?
La Policía Metropolitana ha clasificado el incidente como delito de odio antisemita, lo que implica una investigación prioritaria y la aplicación de la Ley de Crímenes de Odio 2022 del Reino Unido. Esta norma refuerza las penas para delitos motivados por prejuicios religiosos, étnicos o culturales.
La fiscalía británica ya ha iniciado los trámites para presentar cargos formales. El acusado permanece en custodia mientras se recaban pruebas forenses, grabaciones de cámaras de seguridad y declaraciones de testigos. El caso forma parte de una línea de investigación más amplia que incluye el incendio intencionado de ambulancias de Hatzola, ocurrido días antes en la misma zona.
¿Qué impacto tiene este ataque en la comunidad judía británica?
Golders Green alberga una de las comunidades judías más antiguas y cohesionadas del Reino Unido. El ataque no solo causó daño físico, sino también un profundo impacto psicológico y social. Las escuelas judías de la zona reforzaron sus protocolos de seguridad. Algunas sinagogas han suspendido servicios nocturnos temporalmente.
El alcalde de Londres, Sadiq Khan, calificó los hechos como “una agresión directa contra la seguridad de una comunidad que forma parte esencial del tejido social de la ciudad”. La organización Community Security Trust (CST) registró un aumento del 37 % en incidentes antisemitas en el primer trimestre de 2026 respecto al mismo periodo de 2025.
¿Qué respuestas políticas y legales se han activado?
El primer ministro Keir Starmer condenó el ataque en la Cámara de los Comunes y anunció una revisión urgente de los protocolos de protección comunitaria. El gobierno ha destinado 4,2 millones de libras esterlinas adicionales al Programa de Seguridad Comunitaria Judía (JSCP), que financia cámaras, alarmas y formación en prevención de odio.
Además, el Ministerio del Interior ha reactivado el Grupo de Trabajo Nacional contra el Antisemitismo, con representación de las comunidades judías, la policía y el sistema judicial. Su objetivo es acelerar la tramitación de casos y mejorar la coordinación interinstitucional.
Datos Clave
- El agresor fue detenido por Shomrim, no por la policía, lo que evidencia el rol creciente de organizaciones comunitarias en la seguridad local.
- Las ambulancias de Hatzola fueron incendiadas días antes: el mismo modus operandi sugiere una cadena de ataques coordinados.
- Golders Green concentra el 18 % de la población judía del Reino Unido, según el censo 2021.
- El Reino Unido registró 3.214 incidentes antisemitas en 2025, el número más alto desde que se comenzó a contabilizar en 1984.
- La Ley de Crímenes de Odio 2022 permite aumentar hasta un 50 % la pena base si se demuestra motivación antisemita.
El ataque forma parte de una tendencia al alza en Europa: según la Agencia de Derechos Fundamentales de la UE, los delitos antisemitas aumentaron un 29 % en los 27 Estados miembros entre 2024 y 2025. En el Reino Unido, el impacto económico ya se refleja en la caída del 12 % en la inversión comercial local y en el aumento del 22 % en los contratos de seguridad privada contratados por centros comunitarios judíos. La respuesta legal no solo busca sancionar, sino prevenir: el gobierno ha anunciado la implantación obligatoria de formación en concienciación antisemita para todos los agentes de policía en 2026.
