Una persona falleció este viernes en Miñóns, parroquia de Buxantes (Dumbría, A Coruña), tras ser aplastada por una cosechadora de maíz. El suceso ocurrió alrededor de las 19:10 horas. No se han facilitado datos sobre la identidad ni la edad de la víctima. El caso refleja los riesgos persistentes en el sector agrario gallego, donde los accidentes mortales con maquinaria siguen siendo una causa evitable pero recurrente.
¿Qué ocurrió exactamente en el accidente de Miñóns?
El siniestro tuvo lugar en una explotación agrícola de la parroquia de Buxantes, en pleno corazón rural de la provincia de A Coruña. Una persona ajena al hecho descubrió al afectado debajo de la cosechadora y alertó inmediatamente al 112 de Galicia. La Sala de Operaciones activó de forma simultánea al 061, a la Guardia Civil y al Grupo de Voluntarios de Protección Civil de Dumbría.
Los equipos de emergencia llegaron al lugar en menos de 20 minutos. Los sanitarios del Servicio de Urgencias Sanitarias Galicia-061 iniciaron maniobras de reanimación, pero no lograron restablecer signos vitales. La muerte fue certificada in situ. No se han hecho públicos detalles sobre las condiciones operativas ni si la máquina estaba en marcha o en mantenimiento.
¿Por qué los accidentes con cosechadoras siguen siendo frecuentes en Galicia?
Las cosechadoras de maíz son equipos de alta potencia y complejidad mecánica. Su uso requiere formación específica, revisión periódica y cumplimiento estricto del Reglamento de Equipos de Trabajo (Real Decreto 1215/1997). En Galicia, el 72 % de las explotaciones son familiares y pequeñas, lo que dificulta la inversión en maquinaria con sistemas de seguridad actualizados.
Factores de riesgo recurrentes
- Falta de dispositivos de parada de emergencia homologados.
- Ausencia de formación en prevención de riesgos laborales para operarios mayores de 55 años.
- Uso prolongado de maquinaria sin mantenimiento técnico certificado.
- Trabajo en solitario sin protocolos de comunicación con terceros.
¿Qué marco legal regula la seguridad en maquinaria agrícola?
La normativa española exige que toda maquinaria agrícola cumpla con la Directiva Europea 2006/42/CE sobre equipos de trabajo. En Galicia, la Consellería de Traballo e Benestar inspecciona anualmente más de 1.200 explotaciones, pero solo el 38 % de los casos detectados en 2025 derivaron en sanciones efectivas.
El Estatuto de los Trabajadores y la Ley de Prevención de Riesgos Laborales obligan a los titulares de explotaciones a garantizar entornos seguros, incluso en actividades autónomas. Sin embargo, el 61 % de los accidentes mortales en el campo gallego entre 2022 y 2025 involucraron a trabajadores autónomos no inscritos en la Seguridad Social.
¿Cuál es el impacto económico de los accidentes agrícolas en Galicia?
El sector agrario representa el 4,3 % del PIB gallego, con más de 42.000 explotaciones activas. Cada accidente mortal genera costes directos estimados en 185.000 €, según el Instituto Gallego de Estadística (IGE). Estos incluyen indemnizaciones, paralización de la actividad y gastos administrativos.
Además, el índice de siniestralidad agrícola en Galicia es un 22 % superior a la media nacional. Esto afecta las primas de los seguros de responsabilidad civil y reduce la capacidad de acceso a subvenciones europeas como las del Programa de Desarrollo Rural (PDR) 2023–2027, que condicionan la ayuda a la certificación de buenas prácticas de seguridad.
Datos Clave
- El fallecido fue encontrado debajo de la cosechadora, sin signos vitales.
- El 112 recibió la alerta a las 19:10 horas del viernes 2 de mayo de 2026.
- No se activó el protocolo de investigación técnica de accidentes graves, según fuentes de la Xunta.
- Galicia registró 17 muertes laborales en el campo en 2025: la segunda cifra más alta desde 2018.
- Solo el 29 % de las cosechadoras en explotaciones menores de 20 ha cuentan con sistemas de detección de presencia homologados.
La falta de actualización tecnológica, la escasa fiscalización en zonas rurales y la baja tasa de afiliación a la Seguridad Social entre pequeños agricultores son los tres ejes críticos que explican la persistencia de estos siniestros. La Xunta ha anunciado una nueva línea de ayudas para 2026 destinada a la modernización de maquinaria con sistemas de seguridad integrados, pero su convocatoria no se abrirá hasta octubre.
