Un operativo de los carabineros italianos ha reabierto un capítulo oscuro de la guerra de Bosnia: el llamado ‘safari humano’ de Sarajevo. En 2026, la justicia europea investiga a ciudadanos de la UE por crímenes de guerra cometidos en los años 90. El caso revela fallos en la persecución tardía, tensiones entre soberanía nacional y competencia de la Corte Penal Internacional, y un impacto creciente en la memoria histórica y la política de derechos humanos.
¿Qué es el ‘safari humano’ de Sarajevo?
El término ‘safari humano’ alude a una práctica documentada durante el asedio de Sarajevo (1992–1996), en la que mercenarios y civiles extranjeros pagaban para participar en tiroteos sistemáticos contra civiles desarmados desde posiciones elevadas. Las víctimas eran mayoritariamente musulmanes bosnios, y los atacantes las denominaban coloquialmente ‘ciervos’, mientras se autodenominaban ‘arqueros’.
Este modus operandi no era espontáneo: contaba con logística, autorizaciones de acceso a zonas de combate y equipamiento especializado, como rifles de francotirador y silenciadores.
¿Por qué se reabre el caso en 2026?
La reapertura se debe a una combinación de factores legales y tecnológicos. En 2025, la Unión Europea activó el Mecanismo de Cooperación Judicial en Crímenes de Guerra, que permite compartir pruebas entre Estados miembros sin necesidad de extradición previa. Además, el análisis forense digital de fotografías antiguas —como la requisada en Milán— ha permitido fechar con precisión su toma y vincularla a unidades de la República Srpska.
El rol de las declaraciones de la expareja
La investigación se disparó tras la denuncia de la expareja del sospechoso. Ella reveló que su exmarido había viajado a Bosnia en avión desde Milán, junto a un grupo, para pasar un fin de semana disparando a civiles. Sus declaraciones incluyeron detalles técnicos: la existencia de una autorización de acceso a zona de guerra, marcas en el reverso de una foto que coincidían con nombres de víctimas y el uso de un cúter con esvástica, símbolo de ideología extremista.
¿Qué implica jurídicamente acusar a civiles por crímenes de guerra?
La acusación de homicidio voluntario agravado se sustenta en el Código Penal italiano, pero su alcance trasciende las fronteras nacionales. Según el Estatuto de Roma, los crímenes de guerra son de jurisdicción universal. Esto significa que cualquier Estado puede juzgarlos, independientemente de la nacionalidad del acusado o del lugar donde se cometieron.
Sin embargo, persisten obstáculos prácticos: la prescripción, la falta de testigos vivos y la dispersión de pruebas. En este caso, la justicia italiana actúa bajo el principio de competencia complementaria, ya que la Corte Penal Internacional no ha asumido el caso directamente.
El impacto económico y político del caso
El caso tiene repercusiones tangibles. Italia ha destinado 2,3 millones de euros en 2026 a la Unidad de Crímenes de Guerra del Ministerio Público. Además, la reapertura ha generado presión diplomática sobre Bosnia y Serbia para desclasificar archivos militares. Desde el punto de vista económico, el turismo de memoria en Sarajevo ha crecido un 18 % en 2026, impulsado por visitas guiadas a lugares como el Puente de los Francotiradores.
¿Qué revela este caso sobre la justicia transnacional?
El caso evidencia una evolución clave: la justicia ya no depende solo de tribunales internacionales. Los Estados miembros de la UE están desarrollando capacidades propias para investigar crímenes de guerra pasados, gracias a cooperación técnica, bases de datos compartidas y formación especializada en derecho internacional humanitario.
Esto refuerza el principio de responsabilidad individual, pero también plantea desafíos éticos: ¿hasta qué punto puede juzgarse a una persona 30 años después? ¿Qué peso tienen las confesiones no juradas? ¿Cómo se garantiza el derecho a la defensa con pruebas fragmentadas?
Datos Clave
- El sospechoso de Milán tiene 64 años y trabajó como empleado municipal en Génova.
- Se incautó un silenciador de pistola, una fotografía con autorización de zona de guerra, y un cúter con esvástica.
- La expareja declaró que el acusado viajó a Bosnia para disparar a musulmanes durante un fin de semana.
- El caso forma parte de una investigación más amplia que incluye a un excamionero de 80 años y un empresario de 64 años.
- La Unión Europea activó en 2025 un mecanismo específico para crímenes de guerra cometidos fuera de la UE.
- La Corte Penal Internacional no ha asumido el caso, por lo que la competencia recae en Italia bajo el principio de jurisdicción universal.
