Las temperaturas globales seguirán rompiendo récords durante los próximos cinco años. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) prevé que el periodo 2026–2030 registrará temperaturas medias anuales entre 1,3 °C y 1,9 °C por encima de la referencia preindustrial (1850–1900). Este escenario implica una aceleración clara del cambio climático antropogénico, con impactos directos en salud pública, agricultura y seguridad hídrica.
¿Qué predice la OMM para el quinquenio 2026–2030?
La OMM advierte que hay un 86 % de probabilidad de que al menos uno de los años entre 2026 y 2030 supere a 2024 como el más cálido jamás registrado. Ese año ya marcó un hito histórico, con una anomalía térmica global de +1,45 °C frente a la media del siglo XX.
El informe destaca que el fenómeno El Niño se reactivará a finales de 2026. Este evento natural, potenciado por el calentamiento oceánico, incrementará la probabilidad de que 2027 sea el nuevo récord absoluto.
¿Por qué 2027 es el candidato más fuerte?
El ciclo de El Niño suele alcanzar su pico entre noviembre y febrero. Su aparición en el Pacífico tropical central altera los patrones de viento y precipitación globales. En 2027, su efecto se sumará al forzamiento climático acumulado, elevando las temperaturas continentales y marinas de forma sinérgica.
¿Cómo afecta este calentamiento a Europa y el Reino Unido?
En mayo de 2026, Francia registró 38–39 °C en 13 departamentos. Esas cifras son inéditas para esa época del año. En el Reino Unido, se alcanzaron 35 °C en el oeste de Londres, un récord absoluto para mayo. La catedrática Friederike Otto del Imperial College de Londres lo calificó como “absolutamente asombroso”, pues ese nivel de calor era impensable incluso en verano antes de 2015.
¿Qué implica esto para la salud pública?
Las olas de calor extremo aumentan los casos de golpe de calor, deshidratación y agravamiento de patologías cardiovasculares. En España, el Ministerio de Sanidad activó ya el Plan Nacional de Actuación ante las Olas de Calor para 2026, con alertas por niveles de riesgo en 52 provincias.
¿Qué marco legal regula la respuesta a estos escenarios?
La Unión Europea aplica el Reglamento de Resiliencia Climática (UE) 2023/1115, que obliga a los Estados miembros a actualizar sus planes nacionales de adaptación antes de 2027. En España, la Ley 7/2021 de Cambio Climático y Transición Energética exige informes bianuales sobre vulnerabilidad térmica en sectores críticos: salud, agua, agricultura y energía.
¿Qué dice la ciencia sobre la atribución de eventos extremos?
Estudios de atribución climática confirman que eventos como el calor de mayo de 2026 en Reino Unido eran al menos 10 veces más probables debido al calentamiento antropogénico. Estas metodologías, validadas por el IPCC, son ahora usadas en tribunales para demandas contra emisores industriales.
¿Cuál es el impacto económico inmediato?
El Banco Central Europeo estima que el aumento de olas de calor reduce la productividad laboral en sectores al aire libre un 12 % en verano. Además, las aseguradoras han elevado un 28 % las primas para cultivos en zonas mediterráneas tras las pérdidas de 2025. El sector energético enfrenta tensiones: en 2026, la demanda de aire acondicionado en la península Ibérica superó un 40 % la media histórica de mayo.
Datos Clave
- La OMM proyecta un aumento de 1,3–1,9 °C respecto a 1850–1900 entre 2026 y 2030.
- Hay 86 % de probabilidad de que se rompa el récord de 2024 antes de 2030.
- El fenómeno El Niño se activará a finales de 2026, favoreciendo un 2027 récord.
- En mayo de 2026, el Reino Unido registró 35 °C, récord absoluto para ese mes.
- La Ley 7/2021 obliga a España a actualizar sus planes de adaptación climática cada dos años.
- El BCE vincula el calor extremo con una caída del 12 % en productividad laboral en verano.
