España está retirando paseos marítimos tierra adentro para proteger playas, reducir inundaciones y recuperar sistemas naturales. Esta estrategia, impulsada por el ascenso del nivel del mar, la intensificación de oleajes extremos y la pérdida de dinámica litoral, ya se aplica en ciudades como Vigo y Barcelona. No es una medida aislada: es una respuesta técnica, legal y económica ante la urgencia climática.
¿Por qué se demuelen los paseos marítimos en la costa española?
Los paseos costeros construidos décadas atrás han bloqueado la zona marítimo-terrestre, impidiendo que las playas se repongan naturalmente. Al anclar la infraestructura al borde del mar, se interrumpió el transporte de arenas y se degradaron las dunas costeras. Hoy, con el calentamiento global, el mar avanza con más fuerza y frecuencia. Las inundaciones costeras ya no son eventos excepcionales: son patrones recurrentes.
El fracaso de las soluciones artificiales
Durante años, las administraciones optaron por aportaciones artificiales de arena. Pero estos rellenos requieren extracción masiva de fondos marinos, generan impactos ecológicos y exigen reposiciones cada pocos años. Son costosos, insostenibles y temporalmente efectivos.
¿Qué alternativas reales existen hoy?
La recuperación de sistemas dunares se ha convertido en la estrategia prioritaria. Las dunas no solo protegen contra el oleaje: almacenan arena, regulan la infiltración y sostienen la biodiversidad costera. Su restauración es más económica a largo plazo y alinea con los objetivos de la Directiva Marco del Agua y la Estrategia Nacional de Adaptación al Cambio Climático (ENACC).
Vigo: un caso de éxito comprobado
En la playa de Samil, el retranqueo del paseo supuso retirar 450 metros de infraestructura y retroceder 25 metros tierra adentro. La obra, finalizada en septiembre de 2025, recuperó parte del sistema dunar original. Antes de los años 70, Samil era una playa natural con dunas activas. La urbanización las eliminó. Hoy, su restauración mejora la resiliencia costera y reduce costes de mantenimiento anual en un 37%.
¿Qué marco legal impulsa estas actuaciones?
El Real Decreto-Ley 12/2022 sobre medidas urgentes para la adaptación al cambio climático obliga a integrar la gestión costera en los planes de ordenación del territorio. Además, la Ley de Costas (1988, reformada en 2023) prohíbe nuevas construcciones en la zona marítimo-terrestre y exige la retirada progresiva de infraestructuras obsoletas. La Directiva Europea de Estrategias Marinas también exige la restauración de hábitats costeros.
Impacto económico real
Cada euro invertido en retranqueo y restauración dunar genera 3,2 euros en ahorro de gestión de riesgos, según el informe 2025 de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y el Instituto Geológico y Minero de España (IGME). En contraste, las aportaciones artificiales de arena tienen un retorno negativo tras cinco años.
¿Qué datos clave debes conocer?
- El nivel medio del mar en la costa española ha subido 12 cm desde 1993, según datos del Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX).
- Más del 68% de las playas urbanas en España presentan erosión severa o moderada.
- El retranqueo del paseo de Samil redujo un 42% los episodios de inundación costera en los últimos 12 meses.
- La restauración dunar en Cataluña y Galicia ha incrementado la presencia de especies protegidas como la lagartija de las dunas y la gaviota patiamarilla.
¿Cómo afecta esto a los municipios costeros?
Los ayuntamientos deben actualizar sus Planes Generales de Ordenación Urbana (PGOU) para excluir nuevas edificaciones en zonas de riesgo. También deben priorizar inversiones en infraestructura verde sobre soluciones grises. La financiación procede de fondos europeos NextGenerationEU, especialmente del componente Transición Ecológica. No se trata de destrucción: es una reconfiguración inteligente del territorio.
