Un incendio forestal en la comarca de las Cinco Villas, en Zaragoza, ha provocado evacuaciones masivas, destrucción de viviendas y una respuesta de emergencia a escala regional. El fuego, declarado el miércoles en Orés, ya supera las 4.500 hectáreas afectadas, con daños en cultivos, matorral y masa forestal. Diez viviendas fueron destruidas en Asín, uno de los cuatro municipios evacuados.
¿Qué municipios están evacuados por el incendio de las Cinco Villas?
Las autoridades han ordenado la evacuación obligatoria de Malpica de Arba, Orés, Asín, Luesia y Uncastilla. Más de 80 personas han sido alojadas temporalmente en el polideportivo de Ejea de los Caballeros. Además, 54 residentes de centros sociosanitarios de las zonas afectadas fueron trasladados a una residencia alternativa en Zaragoza.
La evacuación se realizó con criterios de seguridad prioritaria, coordinada por el Cecopi (Centro de Coordinación de Emergencias de Aragón). No se han reportado víctimas mortales, pero sí múltiples desplazamientos forzados y pérdida de patrimonio rural.
¿Cuál es el estado actual del incendio en Aragón?
El jueves por la mañana, el fuego se encontraba en un momento crítico, tras una noche con vientos erráticos y alta inestabilidad meteorológica. Según el consejero de Interior de Aragón, Roberto Bermúdez de Castro, el incendio ha avanzado significativamente y su control exigirá varios días.
Las labores nocturnas se centraron en perimetralizar la zona afectada. Aunque se ha avanzado con autobombas, cuadrillas terrestres y apoyo aéreo, el fuego sigue activo en múltiples frentes. La magnitud supera la capacidad operativa inmediata, lo que obliga a una estrategia de contención progresiva.
¿Por qué es tan complejo este incendio?
- Las condiciones climáticas extremas: altas temperaturas, baja humedad y vientos cambiantes.
- La topografía irregular de las Cinco Villas, que dificulta el acceso terrestre.
- La alta carga combustible: mezcla de cultivos extensivos, matorral denso y masa forestal fragmentada.
- La escasez de recursos humanos especializados en zonas rurales con baja densidad poblacional.
¿Qué respaldo institucional existe ante incendios forestales en Aragón?
El Gobierno de Aragón activó el Plan INFOCA (Plan Integral de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales) y coordinó con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que desplegó medios aéreos adicionales. El Plan de Emergencias de Aragón (PEA) también entró en vigor, garantizando la movilización de Protección Civil, Guardia Civil, Bomberos y Sanidad.
Desde el punto de vista legal, el Decreto 123/2022, de gestión del riesgo de incendios forestales en Aragón, exige evaluaciones anuales de peligro y planes de autoprotección municipal. Sin embargo, la actual emergencia pone en evidencia brechas en la capacidad de respuesta temprana, especialmente en comarcas con infraestructura limitada.
¿Cuál es el impacto económico y social del incendio?
El fuego afecta directamente a la economía agraria y ganadera de la zona. Las Cinco Villas dependen de cultivos de secano, olivar y ganadería extensiva. La pérdida de tierras productivas y pastos naturales tendrá efectos a medio plazo en la renta familiar y la sostenibilidad de explotaciones.
Además, el coste estimado de extinción supera los 3 millones de euros, según fuentes del Gobierno aragonés. Se prevé que la reconstrucción de viviendas y la recuperación ecológica requieran fondos europeos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR) y del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER).
Datos Clave
- Más de 4.500 hectáreas quemadas hasta el jueves 16/07/2026.
- 5 municipios evacuados: Malpica de Arba, Orés, Asín, Luesia y Uncastilla.
- 10 viviendas destruidas, todas en Asín.
- 80 personas alojadas en el polideportivo de Ejea de los Caballeros.
- 54 residentes reubicados en una residencia de Zaragoza.
- El incendio forma parte de la ola de calor récord de julio de 2026, vinculada al cambio climático.
El incendio de las Cinco Villas no es un evento aislado. Forma parte de una tendencia creciente de megaincendios en el noreste de España, impulsada por el estrés hídrico prolongado, la despoblación rural y la gestión forestal insuficiente. Su manejo exige no solo recursos inmediatos, sino también una reforma estructural de la política forestal y de protección civil en Aragón.
