La reina Sofía ha liderado una iniciativa concreta y financiada para la restauración ambiental tras los incendios forestales que devastaron más de 100.000 hectáreas en Galicia en 2025. Su visita a Rubiá (Orense) y Folgoso do Courel (Lugo) no fue protocolaria. Fue un acto de supervisión técnica y compromiso institucional con la recuperación de ecosistemas frágiles y comunidades rurales afectadas.
¿Qué acciones concretas impulsa la Fundación Reina Sofía en Galicia?
La Fundación Reina Sofía ejecuta un proyecto estructurado en tres zonas prioritarias: Serra da Enciña de Lastra, O Vilar (Lugo) y Sierra del Caurel. Cada una responde a una necesidad ecológica distinta, pero unificada por el uso de especies autóctonas, la recuperación de infraestructuras tradicionales y el apoyo a la economía local.
Restauración de un souto centenario
En O Vilar, el proyecto recuperó un castañar de más de cien años, gravemente dañado por el fuego. Se reintrodujeron plantones de Castanea sativa y se rehabilitaron sistemas de gestión tradicional del suelo. Esto no solo restaura la cobertura vegetal. También protege un recurso económico clave para los vecinos.
Rehabilitación de una albariza tradicional
En Serra da Enciña de Lastra, se restauró una albariza: una construcción de piedra seca usada históricamente para proteger colmenas de osos y depredadores. Su reconstrucción no es solo patrimonial. Es una estrategia de apicultura sostenible, vinculada a la biodiversidad y al ingreso familiar en zonas despobladas.
Integración en la Reserva de la Biosfera Ribeira Sacra
La actuación en Sierra del Caurel forma parte de un corredor ecológico reconocido por la UNESCO. Aquí, la reforestación se alinea con los criterios de la Reserva de la Biosfera, reforzando la conectividad entre hábitats y la resiliencia climática.
¿Cuál es el impacto económico real de esta iniciativa?
El convenio con la Xunta de Galicia incluye una aportación de 65.000 euros de la Fundación Reina Sofía. Ese monto no es una donación genérica. Es una inversión focalizada en empleo verde, conocimiento local y cadena de valor corta.
- Generó contratación directa de técnicos forestales y artesanos locales.
- Reactivó la demanda de plantas de viveros gallegos certificados en especies autóctonas.
- Potenció la comercialización de miel y castañas con sello de recuperación post-incendio.
Este modelo refleja una tendencia creciente en la UE: financiar la transición ecológica desde lo local, con métricas de impacto ambiental y social claras.
¿Qué marco legal y práctico sustenta estas actuaciones?
El proyecto se articula bajo tres pilares normativos clave:
- El Plan Forestal de Galicia 2022–2032, que prioriza la restauración de zonas de alto valor ecológico.
- La Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, que exige la recuperación de hábitats protegidos tras catástrofes.
- El Reglamento (UE) 2021/241 sobre el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, que financia inversiones verdes en zonas afectadas por eventos climáticos extremos.
Además, la Xunta aplica el Sistema de Evaluación de Riesgo de Incendios Forestales (SERIF) para priorizar actuaciones. Las zonas visitadas por la reina Sofía están clasificadas como de alto riesgo residual, lo que justifica la intervención urgente.
¿Cómo se vincula esta acción con el contexto actual de cambio climático en España?
Los incendios de 2025 en Galicia no fueron aislados. Fueron parte de una secuencia de eventos extremos: sequía prolongada, olas de calor récord y vientos anómalos. Según el Inventario Nacional de Emisiones, los incendios forestales representaron el 8,2 % de las emisiones totales de CO₂ en España ese año.
La restauración liderada por la reina Sofía no es solo una respuesta tardía. Es una estrategia de adaptación climática. Los castaños, por ejemplo, tienen mayor capacidad de secuestro de carbono en suelos ácidos y retienen humedad en laderas erosionadas. Su replantación reduce el riesgo de deslizamientos y mejora la infiltración.
Datos Clave
- La reina Sofía visitó dos municipios gallegos afectados por incendios en julio de 2026.
- El proyecto incluye tres actuaciones georreferenciadas: Serra da Enciña, O Vilar y Sierra del Caurel.
- La Fundación aportó 65.000 euros, destinados a restauración ecológica y patrimonial.
- Se reintrodujeron especies autóctonas como Castanea sativa, Quercus robur y Taxus baccata.
- Las obras se alinean con el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia de la UE y el Plan Forestal de Galicia.
- La albariza restaurada forma parte del patrimonio cultural inmaterial reconocido por la Xunta.
