La princesa Bajrakitiyabha, conocida cariñosamente como Bha, falleció a los 47 años tras una larga hospitalización iniciada en diciembre de 2022. Su muerte, confirmada el 12 de junio de 2026 por la Casa Real de Tailandia, marca un punto de inflexión institucional en una monarquía que enfrenta desafíos de modernización, estabilidad sucesoria y presión social creciente.
Su trayectoria combinó formación jurídica de élite, diplomacia multilateral y liderazgo militar. Fue la primera mujer en alcanzar el rango de general en el Cuerpo de Seguridad de la Casa Real. Su perfil técnico, institucional y humanitario la posicionó como figura central en la transición post-Bhumibol.
¿Quién era la princesa Bajrakitiyabha y por qué su muerte impacta a Tailandia?
Bajrakitiyabha era la primogénita del rey Vajiralongkorn, y la única hija reconocida oficialmente hasta 2019. Su formación académica incluyó un doctorado en Derecho por la Universidad de Chicago y una licenciatura en Relaciones Internacionales. Dominaba el inglés, el francés y el tailandés, y fue embajadora de Tailandia en Austria entre 2012 y 2014.
Su labor en Naciones Unidas fue estratégica: representó al país ante ONU Mujeres, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y el Consejo de Derechos Humanos. En 2021, asumió el mando del Cuerpo de Seguridad Real con rango militar —un paso sin precedentes para una mujer real.
Su rol en la sucesión real
Aunque Tailandia no tiene una ley de sucesión formalmente codificada, la tradición y la Constitución de 2017 reconocen al monarca como único facultado para designar heredero. Bajrakitiyabha fue ampliamente considerada la favorita sucesoria por su experiencia, perfil institucional y aceptación internacional. Su ausencia deja un vacío estratégico en la línea de continuidad.
¿Cómo afecta su muerte al equilibrio político y social de Tailandia?
La monarquía tailandesa opera bajo la Ley de Lesa Majestad (sección 112), una norma extremadamente restrictiva que castiga cualquier crítica al rey o a la familia real con penas de hasta 15 años de cárcel. En los últimos años, el activismo juvenil y las protestas pro-democracia han cuestionado abiertamente la reforma constitucional y la reforma monárquica.
Bajrakitiyabha actuaba como puente entre la institución y sectores moderados. Su enfoque en derechos humanos, género y justicia penal la hacía más cercana a la sociedad civil que otros miembros de la familia real. Su desaparición debilita ese canal de diálogo institucional.
Impacto económico y diplomático
Tailandia depende del turismo, la inversión extranjera y la estabilidad institucional. La incertidumbre sucesoria puede afectar la percepción de riesgo país. En 2025, el Banco de Tailandia advirtió sobre posibles presiones en la tasa de cambio del baht ante eventos de alto impacto político. Además, socios comerciales como la UE y Japón observan con atención la coherencia de la política exterior tailandesa —un ámbito donde Bajrakitiyabha tuvo una huella directa.
¿Qué dice la ley tailandesa sobre la sucesión real?
La Constitución de 2017 no regula explícitamente la sucesión, pero remite al Código de Sucesión de la Corona de 1924, que prioriza a los varones de la línea directa. Sin embargo, el rey Vajiralongkorn tiene facultad discrecional para nombrar heredero mediante real decreto. En 2019, nombró a su hija Dipangkorn Rasmijoti, entonces menor de edad, como princesa heredera —una decisión que generó debates jurídicos y sociales.
Bajrakitiyabha no fue incluida en ese decreto. Su rol era de sustitución funcional, no formal. Su muerte refuerza la necesidad de una reforma legal clara, especialmente ante el envejecimiento del monarca y la ausencia de figuras con su nivel de experiencia institucional.
Datos Clave
- Falleció el 12 de junio de 2026, a los 47 años, tras más de tres años de hospitalización.
- Fue la primera mujer en alcanzar el rango de general en el Cuerpo de Seguridad de la Casa Real.
- Representó a Tailandia en ONU Mujeres, UNODC y el Consejo de Derechos Humanos.
- Su muerte deja sin una figura de transición reconocida internacionalmente y con perfil técnico-jurídico.
- La sucesión real sigue regida por el Código de Sucesión de la Corona de 1924, no por la Constitución actual.
¿Cuál es el futuro inmediato de la monarquía tailandesa?
El vacío dejado por Bajrakitiyabha no es solo simbólico: es operativo. Su experiencia en derecho penal internacional, cooperación judicial y diplomacia de derechos humanos era única en la familia real. Sin su presencia, la Casa Real pierde capacidad de respuesta ante crisis legales transnacionales, como extradición de ciudadanos o cooperación contra el tráfico de personas.
Además, su imagen pública —uniforme militar, corte de pelo corto, participación en ejercicios de defensa— había normalizado una nueva representación de la realeza: técnica, disciplinada y alejada del ceremonial tradicional. Su ausencia podría acelerar una reafirmación de los roles conservadores dentro de la institución.
El rey Vajiralongkorn, de 74 años, no ha emitido declaraciones públicas sobre su sucesión desde 2019. La princesa Dipangkorn, de 17 años, no ha asumido funciones públicas de relevancia. En este contexto, la estabilidad institucional depende cada vez más de la capacidad del gobierno y de los poderes fácticos —como las Fuerzas Armadas— para gestionar la transición sin fracturas.
