Ben Affleck ha transferido su participación total en la mansión de Beverly Hills a Jennifer Lopez, sin contraprestación económica. La propiedad, valorada en 60 millones de dólares, forma parte de su acuerdo de reparto de bienes tras el divorcio. No hay compensación, ni venta ni intercambio: es una transferencia entre cónyuges con efectos fiscales y patrimoniales inmediatos.
¿Qué significa legalmente una transferencia de bienes entre cónyuges?
Esta operación no es una venta ni una donación típica. En derecho español y estadounidense, las transferencias entre cónyuges tras la disolución matrimonial suelen estar exentas de impuestos como el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP) o el capital gains tax, siempre que se realicen dentro del marco del convenio regulador o sentencia.
En California, donde se ubica la propiedad, la ley considera estos traspasos como parte de la liquidación de la comunidad de bienes. No generan ganancia patrimonial imponible para Affleck, aunque sí modifican su base imponible futura si Lopez decide vender.
¿Por qué no se vendió la mansión?
El inmueble lleva más de un año en el mercado sin éxito. Su tamaño (3.500 m²), su precio y el contexto inmobiliario de lujo en Beverly Hills dificultan la colocación. Expertos señalan que el segmento de propiedades ultra premium ha sufrido una desaceleración del 22 % en ventas en 2025, según el informe de Sotheby’s International Realty.
¿Qué impacto tiene en la renta y patrimonio de Jennifer Lopez?
Al asumir el 100 % de la propiedad, Lopez incrementa su patrimonio neto, pero también asume la totalidad de los gastos: impuestos locales (property tax), seguros, mantenimiento y deudas asociadas. En California, el property tax anual supera los 600.000 dólares para inmuebles de este rango.
Aunque no se aplica IRPF por la transferencia, cualquier futura venta sí generará ganancia patrimonial sujeta a impuesto federal y estatal. Si Lopez la vende antes de 2027, podría enfrentar una tasa combinada del 37 %.
¿Cómo afecta esto al régimen fiscal internacional?
Jennifer Lopez es residente fiscal en Estados Unidos, pero mantiene vínculos con España (donde ha invertido en bienes raíces). Esto activa obligaciones de declaración de bienes en el exterior (modelo 720) si supera los 50.000 euros. La mansión, valorada en 51 millones de euros, exige cumplimentación anual ante la Agencia Tributaria.
Además, si Lopez percibe ingresos en España (como derechos de imagen o conciertos), su base imponible global podría verse afectada por la valoración del patrimonio extranjero.
¿Qué dice el marco legal español sobre bienes tras divorcio?
En España, las transferencias derivadas de sentencia o convenio regulador están exentas de ITP y Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, siempre que no exista ánimo de donación. Pero si la operación se hubiera realizado fuera de ese marco —por ejemplo, tras la sentencia—, podría calificarse como donación implícita, con gravamen del 7 % al 34 % según la Comunidad Autónoma.
Datos Clave
- La mansión de Beverly Hills fue comprada en junio de 2023 por 60 millones de dólares, al contado.
- Tiene 12 dormitorios, 24 baños, cancha de baloncesto, spa y sala de cine.
- La transferencia se realizó tras la sentencia de divorcio de enero de 2025, sin contraprestación.
- En California, este tipo de traspasos está exento de capital gains tax, pero no de futuros impuestos sobre venta.
- La propiedad obliga a Lopez a declararla en el modelo 720 si mantiene residencia fiscal en España.
El caso refleja cómo los acuerdos patrimoniales post-divorcio trascienden lo personal: activan obligaciones tributarias transfronterizas, exigen análisis de liquidez y redefinen estrategias de gestión patrimonial internacional. Para celebridades con residencias múltiples, cada cláusula del convenio regulador puede tener consecuencias fiscales en tres o más jurisdicciones.
